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enero 15, 2012

Magis IV en Internet


Queridos hermanos y hermanas:
¡La paz de Cristo y la alegría de ser comunidad e Iglesia que nos convoca y nos reúne quede siempre con nosotros!
¡Una Buena Noticia! El sábado 14 de enero  tendremos nuestra Eucaristía inaugural en el Magis IV  “Eclesiología” en Río de Janeiro, y a partir del 15  las clases, a las que todos podremos asistir desde nuestras casas  gracias a la tecnología y la disponibilidad de Elio Guida de la CVX Argentina.
Les rogamos comunicar a sus CEN, a su encargado de comunicación de manera a comunicar eficazmente a toda la comunidad.
En total por día tendremos 4 eventos de streaming (transmisión en vivo) de video, de entre 90 a 120 minutos.
Todo esto es posible acceder desde la dirección: http://www.ustream.tv/channel/10059800.

Los horarios están programados en función del horario de San Pablo, Ustream.tv, actualiza los horarios de los “Upcoming shows” (los eventos programados), en función de la localización desde donde se conecten.

Para Ecuador, los horarios serán de la siguiente manera:

BLOQUES     mañana1          mañana2        tarde1             tarde2
Ecuador          5:30                 7:45            11:30               1:30


En el Sitio web de Ustream.tv pueden encontrar el canal en vivo buscando cvxargentina haciendo clic en MAGISIV-2 RIO DE JANEIRO.

¡Bienvenidos al Magis IV!


Fernando Cyrino              Clara Burguez                 Carolina Sánchez


enero 25, 2011

MAGIS IV: RELATO DE UNA EXPERIENCIA ÚLTIMO DÍA


Realizada por María Consuelo Escobar H., enviada por la CVX Colombia 
Casa de Espiritualidad Pedro Legaria
Bogotá, 21-22 de enero de 2011


La nostalgia y los buenos recuerdos revistieron el último día de trabajo intensivo de esta primera etapa del Magis IV, y los sentimientos de alegría y gratitud, motivados por la invitación de Nicaragua al grupo, manifiestos a partir de expresiones simbólicas constituidas desde la sinceridad del corazón, pleno de experiencia. Las banderas de los 12 países se alzaron y rindieron homenaje al laborioso ejercicio realizado en comunión, oración, celebración y aprendizaje. Ello sería el anuncio del encuentro eucarístico que daría cierre al programa, presidido por el Padre provincial de la Compañía de Jesús en Colombia, P. Francisco de Roux S.J. En una sentida celebración, los Magistas dieron testimonio de las mociones fundamentales que nacieron de la experiencia, los desafíos y compromisos a los que se sienten llamados, y a partir de la ambientación llevada a cabo con las banderas y los símbolos de los bienes recibidos, proclamaron su vocación de entrega apostólica y fueron enviados en misión a sus distintas comunidades nacionales.
Con la fiesta de Colombia, que inició la noche del día 10 con la exposición Historias de 100 ciudades: crónicas de un viaje fascinante por Colombia, compartida por Diego Rosselli, y la muestra gastronómica y artística de la que participaron todos los miembros de esta delegación nacional, acompañados por la CVX Bogotá, celebramos la maravilla de la vida comunitaria, a ritmo de cumbia, torbellino, salsa, joropo y san juanero. Deleitamos los paladares con tan diversos sabores, nos hicimos presas de la risa hasta las lágrimas, con el inigualable humor y la riqueza narrativa de nuestra Colombia, y con el corazón conmovido proclamamos el amor por nuestra patria, la unidad en la diversidad de nuestras regiones, y todo nuestro ser, con enorme gratitud por ser parte de la comunidad del Magis, hizo derroche de alegría por sabernos Latinoamérica.

En este ambiente de despedida y espíritu de celebración, el último Relato de una experiencia está construido también en clave compartida, por nuestras dos últimas delegaciones: Venezuela y Colombia. Aunque sus testimonios fueron aportados en dos momentos distintos del cierre de la experiencia, indudablemente las perspectivas frente al Magis, en su complementariedad, hacen justicia al sentido que 12 días atrás convocó a la comunidad latinoamericana a apostar por que esta tradición se encarnara en un nuevo encuentro, y a la mayor gloria de Dios, nos hiciéramos parte de la construcción de su nueva historia.

Mis últimas palabras como gestora de estas 12 reseñas, expresadas en la gratitud para con Ronny Estrella, participante de la CVX Venezuela, y Gloria María Hernández, miembro de nuestra CVX Colombia, por su generosidad, las hago extensivas a todos sus lectores: al equipo organizador del Magis en Colombia y Latinoamérica; a Carolina y Florecita en su incansable esfuerzo; a cada uno de los protagonistas de nuestros relatos, en quienes hallé todos los días inspiración, aprendizaje y un sentido renovado de compromiso con la comunidad CVX; a los 61 Magistas, por sus sonrisas, sus abrazos, su preocupación, sus buenos deseos y sus oraciones; a mis amores, José Raúl y Mateo, quienes acompañaron pacientemente esta labor; y al Señor, quien me puso como testigo de sus maravillas en todos estos hermanos, escribiendo conmigo cada uno de los textos, e iluminó con espléndidos amaneceres todos los días.

María Consuelo Escobar H.


RESEÑA DESDE LA MIRADA DE RONNY JAVIER ESTRELLA

1. Presentación como participante en el Magis IV: 

R/ En primer lugar quiero agradecer la oportunidad de compartir con toda la comunidad del Magis y toda la comunidad latinoamericana, a través de éste, que es un medio para dar testimonio de la presencia de Dios en nosotros. Yo soy de Venezuela, específicamente de Lara –Barquisimeto-, en el centro-occidente del país, entre Zulia –Maracaibo-, y Caracas. La tradición de mi ciudad en este Magis ha cobrado un gran significado, porque aquí he querido hacer vida lo que todos los 14 de enero se celebra en Barquisimeto: la fiesta de la Divina Pastora. Éste tiene lugar a través de una de las procesiones más grandes en distancia de Latinoamérica, comparable a nivel de aglutinamiento con la de la advocación de Guadalupe. Ésta es una caminata de más de 8 km. de recorrido. A pesar de no poder estar con mi comunidad, que año tras año acompaña a la Divina Pastora en procesión, pude hacerlo de manera espiritual, y en ese sentido puedo decir que este año llevé a cabo, con el Magis, una procesión y un caminar, así como María camina todos los 14 de enero para nosotros. Para mí el Magis fue eso: ‘caminante no hay camino, se hace camino al andar’. Esa es realmente la frase que más me ha llenado en este trayecto, la presencia de esa Señora del Camino que está siempre con nosotros. Yo pertenezco a la comunidad M y M, de Barquisimeto. Provenimos de la fusión de otras comunidades que, en reducción de número, se fueron integrando. Además soy guía de una precomunidad que se llama Océano, integrada por jóvenes universitarios que inician el conocimiento del modo de vivir en CVX. En Barquisimeto mi labor pastoral es en cooperación con algunas actividades del Centro de Espiritualidad y Acción pastoral, auspiciado por la Compañía de Jesús., en Ejercicios Espirituales, desarrollo de talleres de espiritualidad, de crecimiento personal y de acompañamiento espiritual. Además de eso estoy con la familia de Fe y Alegría, con el proyecto de radio 97,5 FM, de Barquisimeto; en internet se puede escuchar en www.radiofeyalegrianoticias.net. Allí damos curso a la misión de evangelizar a través del espectro radiofónico, y lo hacemos en primer lugar por medio de los programas de espiritualidad que tiene la CVX, donde tratamos temas controversiales, con distintos puntos de vista no ortodoxos, para educar al radioescucha, y, de igual modo, con un programa de música, donde integramos la alegría y la festividad con la vinculación de ser mejor cristiano y mejor persona cada día.
Vengo de Venezuela, en una situación económica con muchas trabas, por efecto del control de cambio que nosotros vivimos, y que evidente genera un inconveniente, que pudiera ser una excusa muy cómoda para no disfrutar de la experiencia. Pero yo creo que cada una de esas piedras en el camino va siendo también un reto al que nos vamos enfrentando. El planteamiento en el Magis, en esta primera etapa, consiste en no sólo hacer cristología para saber más, sino como una experiencia para poder servir mejor. Desde esa dimensión es que yo he sentido la invitación a estar en él, más allá de tener o no título. Eso en el fondo ‘de nada sirve si perdemos nuestra alma’, como diría San Ignacio a San Francisco: ‘de qué nos vale conquistar al mundo, tener muchas cosas, si perdemos nuestra alma’.

2. Impresiones sobre Colombia, la bienvenida y el encuentro con los participantes de los distintos países.
R/ Nuestra relación de hermanos, con Jesús en medio de nosotros, es fundante para mí. La llegada al Magis ha sido sobre todo una experiencia de reconocimiento de la realidad en la que nos encontramos, porque comencé a disfrutar la cristología en mi viaje por tierra en todo el trayecto desde Barquisimeto hasta Bogotá, que me permitió ver toda la costa de Colombia, la realidad de las carreteras, en el paso por muchos pueblos desde Venezuela hasta acá. No me detuve en todos los lugares, pero traté de ir compartiendo con la gente cómo vive, cómo se plantean las cosas fuera de la ciudad, lo que es parte de la realidad de nuestra Latinoamérica. En Bogotá ha sido muy grato sentir la acogida, la solidaridad y el acompañamiento, tanto por la organización del Magis, como entre los compañeros participantes.                               
  
3. Aspectos que destacar de la experiencia. 

R/ Para mí es muy determinante el haber iniciado el proceso con la persona de Jesús. Yo creo que todo proceso de formación en Espiritualidad, por lo menos para nosotros como cristianos católicos, debe comenzar por conocer realmente la figura del Jesús humano e histórico, para luego entender cómo es que él es el rostro visible del Dios que está dentro de nosotros, y que muchas veces no hacemos consciente. Desde allí podemos visualizar cómo místicamente sentimos la presencia de Dios en medio de los hermanos. En ese sentido yo he visto la solidaridad que se plantea entre los compañeros del Magis, hacia una sensibilidad hacia los más desfavorecidos, los excluidos de toda la vida. Esto me marca, porque entre nosotros mismos a veces podemos ser parte de esos excluidos por distintas razones; se trata de ser parte de esa historia en la que Jesús vino a dar un mensaje de esperanza a esas personas que eran los empobrecidos y los excluidos de su tiempo. Para mí eso ha sido muy destacable, y sobre todo por la experiencia de no centrarnos en teorizar desde la academia más formal -que evidentemente es importante para tener referencias con buen soporte-, sino tener una mirada cristológica desde la vivencia más simple de cada uno de nosotros, desde las distintas regiones que venimos, desde las duras realidades que compartimos en Latinoamérica, en cuanto a las desigualdades, el problema en la distribución de la riqueza, y el gran porcentaje de pobreza, tanto material como espiritual.

4. Tema central sobre el que versaron las actividades del último día.

R/ Yo rescato definitivamente que los Ejercicios Espirituales que plantea San Ignacio son fruto de la experiencia fundante con Dios; una experiencia de 20 años, que es lo que él tarda en su peregrinar, y además sin ninguna intención de publicar los Ejercicios, sino simple y llanamente describiendo su vivencia y su relación con Dios, y ver cómo ella va constituyendo cada una de las escenas propuestas a contemplar de la vida de Jesús, siendo complementarias una con otra. Hablamos entonces de un Jesús que es tan humano como nosotros, menos en el pecado, y cómo los Ejercicios Espirituales proponen una pedagogía cristológica, en la que se va describiendo Jesús desde su encarnación hasta su muerte y resurrección, y con ello a quien realiza la oración se le invita a sentir y vivir lo mismo que sintió Jesús. El sentido de todo ello se resume en el Principio y Fundamento de San Ignacio, que fue lo último que se escribe: nuestro absoluto es Dios, y él es nuestro creador, el que nos permite realmente ser los que, junto con él, somos cocreadores de cada una de las cosas que vemos en la vida, y que vamos construyendo en nuestro medio ambiente. Yo creo que el cierre de hoy, con Ignacio, es decir que definitivamente Ignacio de Loyola nos presenta, como parte de esta Espiritualidad, una visión de Jesús más cercana a cualquier otro tipo de catequesis que podemos ver dentro de la Iglesia, que en ocasiones, aunque puede tener muy buena intención, puede estar basada en la imagen de un Dios lejano; en cambio éste es un Dios que se encarna y se vuelve uno más de nosotros, y desde esa realidad genera la propuesta de cambio referida en la necesidad de ordenar los afectos. Y uno de los afectos desordenados que se da de manera recurrente es la exclusión, y justamente ese es el planteamiento: los Ejercicios Espirituales y la cristología inherente a éstos ponen a Jesús como figura absoluta que le sirve como rostro al Dios que es amor, contrapuesto al Dios que siempre nos han querido vender, que es un Dios castigador.

5. Mociones y reflexiones fundamentales manifiestas al término de la experiencia.

R/ La moción más importante, lo comentaba hoy en la eucaristía, es que definitivamente hay la sensación de encarnarnos también con ese Jesús, como comunidad latinoamericana. De hecho yo compartía el día jueves en la oración de la mañana la realidad de ver cómo a uno le cuesta despedirse en estos momentos, decir que este encuentro intensivo se termina, ver con sentimientos encontrados y con tristeza cómo se van yendo ya algunos miembros a sus ciudades, pero con el compromiso de que, aunque se van a la distancia, en el espíritu siguen quedando con esa misión de hacer realmente valer lo que Jesús nos enseñó y dar la buena nueva a quienes lo necesitan, a esa gente que realmente nunca ha tenido ese contacto. En lo personal yo debo agradecer a la comunidad latinoamericana el poder estar en estos momentos, conversando, ya que bajo la situación de austeridad en que vine no tenía posibilidades de cubrir un imprevisto que tuve, y gracias a la solidaridad de la comunidad latinoamericana pudo reunirse lo que necesitaba para continuar aquí. Ante esa misma situación yo el día miércoles tuve una moción interesante, y es que no necesitamos hablar cuando estamos en el nivel de comunidad, fraternidad y hermandad que tenemos en este Magis. No es necesario decir con palabras las cosas. La sensación, las palabras, los gestos, la percepción, te van expresando el sentimiento del otro. Un compañero de Uruguay me preguntaba entonces qué me pasaba en la cena, porque estaba un poco pensativo y callado, y yo le decía que justamente, con todo lo que habíamos ido viviendo, me encontraba ordenando mociones. Primaba el sentimiento de haber conseguido tal fraternidad y sentido de comunidad latinoamericana, de cuerpo apostólico, que no somos solamente parte de una comunidad local, sino que somos más que una comunidad local, y quizás en ésta hemos sentido más acompañamiento aún de lo que hemos tenido dentro de nuestros procesos internos en nuestra región y en nuestra localidad. Eso también me llenó de muchas emoción, ante lo cual, por supuesto, la comunidad latinoamericana respondió mucho más de lo que yo pensaba, y sentimos que estamos unidos en un mismo espíritu y la alegría de uno es la alegría del otro, aunque no sepa por qué estás alegre; pero es el mismo espíritu que nos traspasa y que nos une. Por eso yo hoy comentaba: definitivamente, más allá de nuestros nombres particulares, no somos nosotros quienes habitamos en nuestros cuerpos en estos momentos, es Dios quien habita en nosotros y a través de nosotros se manifiesta a los otros. Somos los rostros visibles de ese Jesús, y ello es un gran reto, porque con cada uno de nuestros nombres es también Dios quien hablará por nosotros en una realidad que nos corresponde afrontar al volver a la cotidianidad, una cotidianidad que no puede ser, si vivimos en Comunidad de vida cristiana, la de tener una vida cristiana, apostólica, los fines de semana, y una vida mundana entre semana. Se trata de integrarnos, y es justamente lo que en este encuentro yo he encontrado, y es el gran compromiso de buscar en todo momento que la vida sea integral y seamos coherentes con el mensaje de Jesús, si decidimos ser sus seguidores.


RESEÑA DESDE LA MIRADA DE GLORIA INÉS HERNÁNDEZ, CVX COLOMBIA


1. Presentación como participante en el Magis IV: 
Soy psicóloga, trabajo con la Compañía de Jesús hace aproximadamente veinte años. He estado vinculada con el Colegio San Pedro Claver, de Bucaramanga, en diferentes áreas. Estuve en psicología, en recursos humanos, y ahora estoy en planeación y desarrollo, que es un área dependiente de rectoría. Con la comunidad Melodía estoy hace casi once años, pero esta comunidad sólo seis años después de su conformación consideró unirse a la CVX Nacional. Fuimos descubriendo, a partir de la CVX en el Colegio, lo que era la propuesta de vida de CVX, que siempre nos atrajo, pero estuvimos un poco lentos para tomar la decisión de hacernos parte de ella. Estoy separada hace cuatro años, y tengo dos hijos: una niña de 14 años y un niño de 9, para quienes el hecho de que estemos en la CVX ha sido una gran bendición, porque al estar separada a veces nos hace falta el apoyo de otras personas, y la CVX se ha convertido en una familia extensa de hermanos y hermanas que están con nosotros cada vez que necesitamos ese apoyo.

Yo considero que la CVX Colombia está en este momento en un proceso de crecimiento fuerte. Creo que las comunidades que somos miembros de ella, que tenemos algo de antigüedad, estamos comprometidas y muy interesadas en compartir este carisma CVX, con otras personas, y percibo que esto ha hecho que vaya creciendo el número de comunidades en el país, que en este momento tenemos en Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena y Medellín. Sumado a ello en el año que acaba de pasar tuvimos la fortuna de terminar la propuesta de nuestro plan de formación, que es realmente un tesoro para los cevequianos que estamos ya en este proceso, pero aún más para las personas que están interesadas en iniciar este camino, porque realmente es una forma segura de ir recorriendo los pasos que se tienen que dar para entender la propuesta CVX, para fortalecer los grupos que inician, para acercarse a la vida cristiana, y sobre todo para entender cómo esa vida cristiana en comunidad nos mueve a comprometernos con ser misioneros, con llevar el Evangelio, con ayudar a Jesús en la construcción del Reino. El crecimiento se está dando entonces, tanto a nivel de cantidad de miembros, como a nivel de ese recorrido en el carisma CVX, en la formación. A nivel apostólico en mi comunidad Melodía tenemos actualmente dos frentes de trabajo. Uno es misión; algunos en veredas y otros a nivel urbano, en zonas vulnerables de la ciudad, por ejemplo con personas que han sido afectadas por fenómenos de desplazamiento, bien sea por violencia o por fenómenos naturales. En este trabajo nos hemos querido unir a la Compañía de Jesús con el Proyecto de Regionalización, desde la vida misionera que hemos elegido. El segundo es el acompañamiento a comunidades que están iniciando su recorrido. Actualmente lo hacemos a dos precomunidades: Manantial y Emaús, cuyos miembros están en el proceso de discernimiento para hacer sus compromisos temporales.

Creo que Dios nos brinda muchas oportunidades y bendiciones cuando nosotros le servimos. El año pasado me llega la noticia del Magis, que conocíamos anteriormente por una compañera de comunidad que lo había cursado en una versión anterior. Estuvimos siempre al pendiente de su proceso. Lo empezamos a dialogar en la comunidad y yo sentí la moción, pues este compromiso misionero ha hecho que cada ver sea más importante la necesidad de fortalecer el conocimiento interno de Jesús, no solamente a nivel teórico, sino interior. Sentí que era una buena oportunidad, lo discernimos en la comunidad, y la conclusión fue aceptar participar. Es un reto a muchos niveles: cumplir con las lecturas y los seminarios, pero además compartirlo con las demás personas en CVX a nivel regional, y llevarlo desde nuestros apostolados a los demás. Estoy muy satisfecha de haber dicho sí al llamado que sentí.

2. Qué significó el ser parte de la comunidad anfitriona del Magis IV:
R/ Para la CVX Colombia es una alegría muy grande poder recibir a un grupo tan hermoso de cevequianos latinoamericanos. Como colombianos tenemos ese don de acogida, y en CVX éste se hace más grande. Sin duda fue muy grato hacer todo el trabajo para ofrecer nuestros servicios, nuestros conocimientos, poder compartir a las otras personas de Latinoamérica lo que sabemos de nuestro país y colaborar con lo que necesitaran para que su permanencia en Colombia fuera la mejor. Una bendición. Si bien servir y dar exige, yo siempre he pensado que cuando uno da se siente más pleno, más realizado que cuando recibe. Creo que todos estábamos interesados en que cada una de las personas se sintiera bien, se sintiera acogida, y resolver sus inquietudes, colaborar en la solución de aquellos inconvenientes que se presentaran, entonces realmente fue gran una oportunidad de servicio y de fraternidad para la CVX Colombia.

3. Aspectos que destacar de la experiencia. 
R/ Yo plantearía, indudablemente, que la mayor riqueza que tiene el Magis, y lo digo basada en la experiencia de trabajo que tengo con el Colegio, es lo que podría llamarse su propuesta de ‘formación integral’. Yo considero que para ser un laico comprometido tenemos es necesario ser fuerte diferentes dimensiones de nuestro ser, y realmente puede convertirse en algo muy peligroso que nos parcialicemos, en lo intelectual, o lo espiritual, por ejemplo, y que abandonemos otras dimensiones fundamentales. El Magis nos hace ese llamado al crecimiento y al equilibrio personal, y esto nos hace mucho más receptivos al llamado de Dios, que también nos sana, pues para escucharle es importante tener nuestra vida organizada, y el Magis nos ayuda a revisarla y a estar atento a cada uno de sus aspectos. En cuanto a la formación, tanto con la experiencia extensiva de la fase preparatoria, como con la intensiva en esta fase cristológica, estoy convencida de que tiene la capacidad de integrar el conocimiento intelectual con la vivencia espiritual. Yo creo que conocer a Cristo, su mensaje, su palabra, no puede ser un acto puramente teórico, que se quede sólo en frases bonitas, llamativas; debe ser un mensaje que llegue y que salga de adentro, desde el corazón, desde las entrañas, como nos lo decían. Esto lo ha logrado el Magis; los profesores que nos han acompañado personalmente, los tutores que lo han hecho desde la distancia, realmente nos han sabido hacer llegar ese mensaje desde el fondo de nosotros mismos. El último elemento que quiero resaltar ese encuentro fraterno de la comunidad latinoamericana: aquí no sólo tomamos conciencia de las realidades de todos nuestros países, sino que se unen fuerzas a nivel espiritual y físico, el compartir de experiencias nos enriquece muchísimo, nos da luces en los diferentes países para enriquecer nuestros apostolados, dar respuestas a problemáticas que son muy similares en muchas oportunidades, y quizás cuando nos quedamos en nuestro metro cuadrado no alcanzamos a visualizar de maneras diferentes. Esto tiene su propio peso en el proceso del Magis.

4. Tema central sobre el que versaron las actividades del último día.
R/ Los últimos días estuvimos trabajando cristología en los Ejercicios Espirituales. Realmente fue un recorrido muy interesante para los que hemos hecho los Ejercicios, pero que no somos acompañantes. Yo creo que para quienes lo son fue una revisión y profundización, sobre el tema de cómo encontrar a Cristo en los Ejercicios, cómo esta experiencia nos lleva, incluso, desde el Principio y Fundamento, a tener un encuentro verdadero y profundo con Cristo. Pero cuando nosotros vivimos la experiencia sin ser acompañantes, la vivimos desde el sentir, desde lo que Jesús nos va diciendo en ese proceso de los Ejercicios, y comenzamos a dimensionar lo que hay detrás de su propuesta en cuanto al conocimiento de Jesús. Me pareció muy interesante ver cómo esta propuesta de San Ignacio nos lleva al conocimiento del padre amoroso, de ese padre que es a su vez madre, y que nos invita a sentirnos amados, a sentirnos creaturas, a creer, a sentirnos creados y recreados día a día. Fue interesante caer en cuenta de que, a pesar de que en la primera semana, aparentemente, no está Jesús, en realidad es precisamente su acontecer lo que nos ayuda a encontrarnos con él desde el Principio y Fundamento, sin intermediarios, a partir de cada una de las meditaciones que se van realizando. Con la segunda semana nos encontramos directamente con Jesús, después de haber recibido la invitación de ordenar nuestra vida, de confirmar el deseo de seguirle, intuyendo que es Cristo el que se nos muestra y nos propone dejarnos permear por él para luego transparentarlo, pero en esta segunda semana nos encontramos más profundamente con su vida, descubriéndole oculto, en la encarnación, y permitiéndole que se encarne también en nosotros: tomar conciencia, como nos lo decía el padre Iván Restrepo S.J., desde el recorrido que hemos hecho. Encontramos que tras los Ejercicios Espirituales está el Jesús de Nazaret público, que nos llama a entender cuál es su mensaje, su forma de vida, su secreto de salvación, y que éste radica en ver que él viene a este mundo, se hace hombre, y recorre un camino difícil en el cual tiene que cuestionar la realidad de su época, y reconoce que hay una vida con la que él no está de acuerdo: cuando el ser humano es excluido, rechazado. En proceso de ese conocimiento nos hacemos también partícipes de su obra. Empezamos a sentir con él que tenemos que construir ese reino de amor, en donde todos somos importantes, y especialmente aquellos que fueron en un momento dado excluidos. Pero luego se trata de encontrar cómo todo ello lleva a Jesús a la cruz, y sentir con él ese dolor que siente por los excluidos y al ver cómo, hasta sus más cercanos amigos, en ese momento tan difícil, se alejan y lo niegan. Pero de la mano de esto encontrarnos también con la maravilla de la resurrección, el triunfo sobre la muerte, porque ese Jesús en el cual nosotros creemos sobrepasó la muerte, habita y sigue trabajando desde cada uno de nosotros por esa causa por la cual se hizo hombre: incluirnos a todos, amarnos a todos, luchar por una vida digna para todos los seres humanos, por una vida de equidad y servicio de unos por otros, de compartir, porque con la resurrección se hace uno con todos nosotros, nos hace Cristos y nos invita a vivir trabajando cada día por ese reino, con una fuerza renovada por el Espíritu Santo, que viene con Pentecostés, y que podemos vivir también en la tercera y cuarta semanas. El padre Iván, con mucha claridad y metodología nos lo pudo compartir, y así fue como yo lo viví.

5. Mociones y reflexiones fundamentales manifiestas al término de la experiencia.
R/ El cierre fue muy emocionante por muchas razones. Es maravilloso ver cómo el espíritu de Dios logra anidarse en los corazones de todos, y hacernos uno con él, con el creador. Empezar a descubrir en regiones tan distantes como Brasil o México personas que luchan, que sueñan como nosotros con un mundo mejor, y que trabajan por ese mundo, es realmente emocionante. Era la alegría de ese compartir de casi quince días, con personas de las que sólo conocíamos sus nombres. La despedida fue como la confirmación de todos los lazos y afectos que logramos constituir. Además de esa dimensión de amigos y hermanos en la fe, a nivel espiritual siento que Jesús a cada uno nos habló de diferentes maneras, y cada uno lo recibió de acuerdo con las necesidades del propio contexto. Me pareció maravilloso encontrar a todos sintiendo la alegría de Dios que se revela en cada uno, ante todas las dificultades que algunos tuvieron para estar aquí, y a pesar de esto se sintieron llamados a continuar la experiencia desde el proceso de aprendizaje y crecimiento personal, tanto como de compromiso para compartir con la CVX de cada país, con las regiones, y con cada comunidad particular. En el momento final cada uno sentía a Jesús dentro de sí, resucitado y enviándonos en misión, a seguir construyendo el Reino, renovados, después de la cercanía que tuvimos con él, con su historia, con su vida, tanto desde los evangelios, como desde la fe. Fue muy bello compartir la eucaristía final con todos los jesuitas que nos habían acompañado durante estos doce días, y especialmente escuchar al padre Francisco de Roux S.J., quien ha sido un incansable luchador por esta causa de procurar una vida más digna para los excluidos. Su mensaje es muy sencillo, pero muy comprometedor: que no podemos estar a medias tintas, nuestro compromiso por los más pobres y los excluidos, con aquellos a los que nadie llega, o muy pocos, y sin la contundencia que se requiere, debe asumirse de manera seria, No sólo se trata de sentirnos buenos porque los visitamos un día, sino comprometernos con ellos para dignificarlos, y para que este mundo sea más inclusivo, más equitativo. Yo me sentí enviada a continuar trabajando seriamente por esas personas que, desafortunadamente, nuestra sociedad ha afectado y ha excluido de todo lo que la dignidad humana requiere. La fiesta con la que concluimos estuvo deliciosa, hubo un compartir pleno, y los colombianos nos sentimos más colombianos y los extranjeros se sintieron un poquito colombianos con nosotros, y estoy dichosa de haber tenido la oportunidad, en ella como en el resto del Magis, de ejercer la integración latinoamericana.

enero 22, 2011

MAGIS IV: RELATO DE UNA EXPERIENCIA (Recuperando el DÍA 4)


Realizada por María Consuelo Escobar H., enviada por la CVX Colombia 
Casa de Espiritualidad Pedro Legaria
Bogotá, 13 de enero de 2011

El ambiente festivo volvió a tomarse la noche del Magis IV al término del día tres, con la generosa muestra artística de las delegaciones de Perú y Nicaragua. La conciencia corporal y comunitaria continuó dando sus frutos, enmarcada por aquel sentido de equilibrio experimentado en el grupo a través de las exhortaciones de Marco Fidel Vargas, del equipo del CINEP, y del padre Hermann Rodríguez S.J., a permanecer atentos a las polaridades que el contexto mundial ofrece como reto al espíritu evangélico y apostólico. Como las alas del Espíritu se alzan siempre juntas para procurar la armonía en medio de las tensiones, así la comunidad va aprendiendo a reconocer ese temple de ánimo que inspira su sensibilidad para transformarse en potencia de acción y oración. Así, ha llegado el momento de dar curso a la perspectiva cristológica, en articulación con las claves ofrecidas desde las realidades concretas latinoamericanas, y será la Sagrada Escritura el referente sistemático que enriquezca ahora la reflexión.

Nuestra invitada para seguir siendo testigos del proceso vivido en este sentido es Nelly García, participante de la CVX Ecuador, quien por su formación cuenta con un pensamiento muy estructurado y abierto, que imprime gran claridad al relato. 

RESEÑA DESDE LA MIRADA DE NELLY GARCÍA, CVX ECUADOR

1. Presentación como participante en el Magis IV: 
R/ Mi nombre es Nelly García, pertenezco a la Comunidad San Pablo, de Manta, Ecuador, estoy en la CVX hace dos años, después de varias visitas y retrocesos. A lo mejor todavía no había escuchado bien el llamado del Señor, pero ahora estoy participando de manera continua y profundizando en la formación ignaciana. Recuerdo que la primera vez que leí de Ignacio me encontré con todas las que yo llamaba ‘sus locuras’, y creo que yo también hacía locuras, como él, y eso es lo que me fue adentrando en la comunidad; aparte de que también conocía a los miembros de mi comunidad porque en muchas ocasiones habíamos compartido ciertos eventos, yo asistía como invitada. Ahora San Pablo está enfocada al servicio desde diferentes ángulos apostólicos: yo hago catequesis familiar, otros compañeros hacen acompañamientos de parejas, otras están en los barrios periféricos evangelizando a muchachos de pandillas juveniles. En Manta también se da el programa Cardoner, de los jesuitas, cuya difusión tenemos a cargo; hacemos esto como parte nuestra formación y realizamos todas sus etapas. Del Magis me enteré por mi hermana Nela, quien hizo el Magis III; ella es la más antigua de la comunidad, tiene 20 años en ella. Cuando salió el anuncio del Magis IV ella lo llevó a toda la comunidad, porque además es nuestra coordinadora general. Y por toda la experiencia que me había contado, como hermana y como compañera de la comunidad, me animé, y le dije que lo quería hacer. Cuando supe acerca de esta etapa intensiva me sentía cuestionada por el trabajo, y cuando coincidimos por las fechas yo decía ‘bueno, si bien es cierto que estaré en ese entonces trabajando, también es cierto que podría sacar un espacio’. Hacia el mes de agosto, cuando debíamos confirmar si podía participar en esta etapa, le envié un correo a mi jefe, no me atreví a hablar directamente con él porque temía que podría decirme que no y me iba a sentir muy desilusionada. Al cabo de dos días me respondió autorizándome, entonces corrí a su oficina a decirle ¡gracias! Allí comenzó esta preparación, y en las dos últimas semanas trabajé intensamente para dejar todo en orden. Al principio tenía un poco de temor e incertidumbre, sentimientos encontrados, a pesar de saber que venir al Magis era precisamente lo que yo quería, no he podido entender todavía; a lo mejor era el mal espíritu, que me estaba tentando. Pero lo importante es que vencimos eso, estoy muy contenta, la experiencia realmente ha superado mis expectativas.   

2. Impresiones sobre Colombia, la bienvenida y el encuentro con los participantes de los distintos países.
R/ Todo fue increíble, yo venía sabiendo cómo era todo por la experiencia de mi hermana; en la ceremonia de envío que me hicieron ella me habló de que sería una experiencia única, ‘no vas a sentir diferencia de países ni de razas, todos son una misma familia’ –me dijo-. Y así fue, la familia con quien estuve a la llegada fue muy querida. Llegar aquí y que en seguida tengas tanta apertura y bienvenida, y el día a día, el encontrarnos; en el mismo salón de clases, los grupos con los que trabajamos, las horas de las comidas... todo es hermandad, no sólo porque hablamos el mismo idioma, sino porque tenemos tantas cosas afines, yo me siento en casa, no en tierra extraña.

3. Aspectos que destacar de la experiencia. 
R/ Lo más notable es la gran articulación entre todos los temas y actividades realizadas, nada está allí de sobra. Como experiencia el día martes, con el análisis socioeconómico en Latinoamérica, fue bien intenso, porque el tema se prestaba a muchas opiniones, pero el día de ayer concluimos que vivimos en medio de una tensión: el capitalismo, con el sistema neoliberal, defendiendo su versión, y también el lado contrario, que considera al sistema como asesino de toda América Latina; y así, si bien es cierto que la globalización, o el llamado posmodernismo, nos lleva a una sociedad de consumo total, que ahora incluso el mismo pobre es quien consume más que los ricos, porque dejará de comer por comprarse un televisor, un celular, estar con la tecnología de punta… pero realmente aprendemos -y lo concluyó el padre Hermann Rodríguez S.J. con su explicación- que nosotros como cristianos, como cevequianos, somos quienes tenemos que dirigir realmente nuestra vida, sabiendo distinguir qué consumir, tener un consumo con conciencia. Así que son pautas que nos llevan realmente a encaminar nuestra vida, a enfrentar ese mundo de globalización, de consumismo, sin que realmente nos afecte, sabiendo que estamos dentro del sistema, pero que sabemos vivir. A ello se referiría el concepto del ‘buen vivir’, que no significa estar a la par con la tecnología de punta, sino que debe definirse de manera personal por cada uno.

4. Tema central sobre el que han versado las actividades del día.
R/ Desde hoy iniciamos lo que nos trajo al Magis: cristología. Hoy se nos hizo una narrativa completa de la historia de Israel, muy emocionante. Yo la había leído antes con fechas históricas, y en ello me pierdo, pero la narrativa del padre José Roberto Arango S.J. nos hizo un viaje por todo el Antiguo Testamento de manera muy interesante, desde el periodo de los orígenes de Palestina hasta finales de la Monarquía, nos habló sobre cómo Dios se ha revelado a través de la historia y se sigue revelando a cada uno de nosotros, que sigue creando y nos invita a ser colaboradores de su creación. Vimos cómo la revelación de Dios es su encuentro con el hombre en su propia existencia. Y ahora en la tarde, el padre Luis Guillermo Sarasa S.J. nos presentó una cristología desde lo que él llama ‘el Primer Testamento’ –para que no se entienda como si el Segundo, como Nuevo Testamento, anulara el Antiguo-, y cómo en el primer Testamento hay 54 veces en que ya se habla del ungido, del Mesías; porque a veces nosotros podemos pensar que la cristología surge a partir de Jesús de Nazareth, únicamente. El tema cristológico ya venía de antes, desde el Primer Testamento. Así que nos hemos adentrado en la cristología, y esto nos deja lo que el padre Sarasa llama ‘pequeñas cuotas, para que nosotros nos endulcemos y continuemos leyendo’. Se nos habló de que en el Primer Testamento en donde más se habla de Cristo como el ungido es en el libro de Samuel. Ha sido una experiencia linda, vista la cristología bíblicamente.

5. Mociones y reflexiones fundamentales que se han hecho presentes en la oración personal y del grupo.
R/ A lo que más me invita la reflexión es a leer bien el libro de Samuel, para poder entender esa misma misión cristológica, que es a lo que en todo caso a nosotros como cevequianos nos conduce la Espiritualidad Ignaciana, hacia un Cristo que no fue ya muerto y que resucitó, sino que camina con nosotros, que nos salva constantemente, animándonos, entusiasmándonos para continuar, y verlo en el rostro de aquellos que sufren, aquellos que lloran, que están abandonados. Hacia allá es lo que yo percibo: poder entender la misión de Cristo en mí, y el poder saber que ya no se trata solamente de que yo crea creer en Cristo, sino de que Cristo crea en lo que yo puedo hacer en su nombre, por él y para él. A veces yo le digo al Señor que aún no logro entender lo que quiere de mí, y hoy desperté, habiendo leído anoche un artículo de Carolina Sánchez, y lo primero que se me vino a la mente fue que dentro de lo que yo hago, por ejemplo la misma catequesis, o la de una compañera que trabaja en la periferia con los chicos de las pequeñas pandillas, puedo trabajar haciendo realmente conocer lo que es Jesús, pero también con las personas adultas. Yo creo que los jóvenes y los niños, si ven un testimonio de vida, un cambio en aquellas personas que son su modelo, su ejemplo, los padres, van también a cambiar su forma de vida. Ese fue el sentimiento a primera hora de la mañana, y yo creo que hacia allá me voy encaminando, a retomar con más fuerza el trabajo y poder hacer que Cristo realmente entre en el corazón de aquellas personas. El sentimiento es de compromiso, y ojalá que no se quede sólo en entusiasmo y lo pueda llevar a cabo, eso es lo que le pido a Dios. Creo que fue una respuesta a la pregunta que durante estos días, en las charlas, me he estado haciendo, al ponerme en sus manos en oración. Hoy en la mañana creo que alcancé a escuchar una de las tantas misiones que tiene para mí. Algo que me dejó también muy animada es el saber que no debo tener miedo a lanzarme a realizar cosas diferentes al servicio de Dios, porque Dios estará siempre a mi lado. Y finalmente, lo que en realidad ahora me motiva es seguir trabajando desde mi posición actual, pero con mayor conciencia humana y espiritual, y que este Magis no sea sólo incrementar mi fe en Jesús, sino creer y estar convencido de que Jesús cree en que yo puedo ser una buena colaboradora en la construcción de su Reino. 

Cuando hemos hablado en grupo veo que estamos asumiendo que, como laicos comprometidos, estamos conducidos a tener una incidencia dentro de la política, porque a veces no estamos de acuerdo con un actuar pero no hacemos nada para cambiarlo. Se trata de poder, desde nuestra posición, hacer inmersión política, más aún después de haber conocido la realidad latinoamericana, y ver que tenemos tantas cosas en común: como la inequidad social, la desigualdad, que tanto se resaltaron. Creo entonces que una moción visible es la convicción de que tenemos que hacer política, para poder realmente ayudar a que esto cambie, a que el sistema no nos absorba. Incluso ayer Marco Fidel nos decía que ya no podemos decir realmente qué sistema hay, porque tenemos el sistema de extrema derecha, pero también la izquierda suprema, pero al tiempo hay otras raíces que quieren ir de centro, pero hay que canalizarlas de alguna forma, aunque no sea en una directa participación política, pero sí en pequeños grupos, al dar charlas sobre la educación y acción política.
 

enero 21, 2011

MAGIS IV: RELATO DE UNA EXPERIENCIA DÍA 10


Realizada por María Consuelo Escobar H., enviada por la CVX Colombia 
Casa de Espiritualidad Pedro Legaria
Bogotá, 20 de enero de 2011

Con Nuestra Señora del Camino la delegación de Chile animó a los Magistas a ofrecer la oración de la mañana, tras la reflexión personal realizada en la noche, en el espíritu de recoger el día, la experiencia, los pasos recorridos. Así, se produce el tránsito a los últimos días del programa, donde se consumará la misión a que el Señor ha interpelado al grupo, y a través suyo a la comunidad CVX latinoamericana. Las experiencias de vida vuelven sobre sí mismas, en el entramado que las ha hecho compartidas.

Con Elena Andreoni, participante de la CVX Uruguay, y su conmovedor testimonio, en el que se deja percibir una profunda conciencia histórica y política, damos lugar a la reseña del día de hoy.

RESEÑA DESDE LA MIRADA DE ELENA ANDREONI, CVX URUGUAY

1. Presentación como participante en el Magis IV: 
R/ Me llamo Elena Andreoni, soy de Uruguay, tengo tres hijos y tres nietos. Mi esposo está participando conmigo en el Magis y fue quien me motivó a venir. Hace muy poco que integro la CVX, hace apenas un año, si bien estuve hace mucho tiempo vinculada con la Espiritualidad Ignaciana, cooperando en el Centro de Espiritualidad Manresa, en Uruguay. Pertenezco a la comunidad Inchala, que en guaraní significa ‘hermano’. En el año 2008 hice un Diplomado en Acompañamiento Psico-espiritual, al que me invitaron los jesuitas, y a partir de ahí trabajo voluntariamente en el acompañamiento de laicos en la vida cotidiana: a personas comunes, que tienen problemas por cosas de la vida, que les plantean crisis de fe por ejemplo. Éste en Chile es un ministerio que ya está establecido, pero en Uruguay estamos en los primeros pasos al respecto, como iniciativa del jesuita responsable de la Casa de Oración y de Ejercicios, que invitó a un grupo de laicos a partir del diplomado, que ya lleva varios años en la formación de acompañamiento laicos y religiosas para ello. Nosotros llevamos allí un proceso de formación y supervisión, acompañados por algunos sacerdotes. Desde el 2006 inicié los Ejercicios Espirituales, y los fui haciendo todos los años, algunos de contemplación en la vida y otros de ocho días. Entonces fue cuando comencé a enamorarme más de la Espiritualidad Ignaciana y a sentir que era desde allí donde podía crecer mi fe. Yo tengo una vida bastante larga hecha: pertenecí a la Acción Católica Universitaria en el año 68; ahí me comprometí, junto con mi esposo, en la lucha por la justicia, por los marginados, por los pobres, en la época en que se dio aquel movimiento mundial de lucha por la igualdad; ahí justamente fue cuando se dio en el Cono Sur el proceso de las dictaduras. A raíz de ello, como estábamos embarcados en este compromiso y mi esposo era periodista, tuvimos que exiliarnos del país. Vivimos procesos muy duros, porque hubo muchos compañeros muertos, presos, torturados, algunos muertos. Nosotros teníamos dos hijos, fuimos a Argentina y ahí nos enfrentamos a la dictadura; mi esposo se tuvo que ir para España porque no podía volver. Yo regresé a Uruguay, y a la semana de estar allí murió nuestro hijo mayor. Entonces estuve muy acompañada por mi comunidad cristiana, desde una situación muy especial, porque como había dictadura lo hicieron desde el silencio. Cuando me fui me exilié en España con mi esposo, y perdí toda referencia a la comunidad; sobrevino la crisis de fe, y en los años que volvimos a Uruguay, porque entendíamos que ese era nuestro lugar, cuando se terminó la dictadura, reinicié un proceso de encuentro con la fe. Necesité encontrar las razones de mi fe, porque la había perdido y me había rebelado contra Dios, porque tenía 22 años y no tenía una fe tan interiorizada –esto de lo que se tratan los EE-: encontrarte con Dios desde lo más hondo de ti mismo, hacer ejercicios de discernimiento, hacer elección, eso no lo había hecho-. Y ahora lo digo por el Magis: ayer cuando planteaban teólogos su experiencia de estudio, y que en algún momento se preguntaban para qué, yo sentía al revés: mi reencuentro con la fe fue desde lo teológico, desde un discernimiento en grupo en el que nos acompañó un jesuita durante 10 años, para profundizar en las razones de la fe. Gracias a ello pude volver a encontrarme con Dios. Inicié entonces el proceso de los EE y tomé la decisión de reintegrarme a la Iglesia, que era el último paso. El Señor me llamó hace un año a integrarme a la CVX, a pesar de que había sentido el deseo de integrarme desde hace siete. Esa es mi experiencia y mi proceso racional, que creo que están muy integrados. 
Al Magis llegué por una invitación. Yo formo parte de un grupo de estudios en teología en Uruguay. El Asesor teológico de éste, y la CVX Nacional, hicieron una invitación a participar de un grupo de reflexión teológica durante el 2010, nos plantearon la propuesta de asistir al Magis. Ahí es donde nos explican de qué se trata. Yo me sentí muy llamada porque siento que no puedo separarme del ejercicio de seguir formándome y profundizando en la experiencia de conocer a Cristo también desde la razón. Para mí es un elemento del que creo nunca poderme separar. 

2. Impresiones sobre Colombia, la bienvenida y el encuentro con los participantes de los distintos países.
R/ Encontré una acogida humana excepcional, una organización que me impactó por el compromiso de los cevequianos que organizaron y el compromiso de los docentes. Sentí que había todo un trabajo atrás, una red que sostenía todo esto. Sentí que había no sólo personas, individualmente, sino una comunidad que recibía, con unas redes muy fuertes, y eso lo viví fundamentalmente con el compromiso de los docentes, que  vienen de una espiritualidad común. Me llamó la atención cómo ellos se referían continuamente a nuestra espiritualidad –no en el sentido ignaciano solamente, sino desde nuestro compromiso CVX y como laicos-. Encontré laicos muy fundados, muy maduros en su compromiso y en su fe. Me gustó la integración entre lo intelectual, lo vivencial y lo corporal, y sentí que había una oración atrás de todo esto, y una preparación de comunidad. A ésta la viví de una manera que superó mucho las expectativas con que venía. Aparte de ello me impactó el grupo humano: 60 personas con realidades muy diferentes, pero con algo que nos une. Porque a veces tienes amigos con los cuales puedes compartir muchas cosas, pero la intimidad espiritual no la puedes compartir fácilmente, incluso con grandes amigos, y aquí pudimos hacerlo, a pesar de que cada uno tiene distintos matices. Toda la ‘infraestructura hotelera’ fue excelente, el espíritu de servicio de las hermanas también ayudó mucho.

3. Aspectos que destacar de la experiencia. 
R/ Lo que resultó del Magis, en el balance que hacía ayer en la noche, es que fue una confirmación de un camino que yo venía haciendo desde la unidad comprensiva de mi fe. Sentí ese volver a Jesús, que fue como el corazón de este Magis, al Jesús histórico, que me emocionó desde la presentación de Mauricio, al comienzo, cuando nos dijo que tenemos que ser agentes de cambio y generadores de esperanza en nuestros lugares de trabajo. Me movió todo el compromiso socio-político que yo había vivido en el 68, y me abrió a una CVX que no me esperaba. Éste fue un año de sentir a la CVX como un compromiso serio, con la oración, con poder ser testigos individuales en nuestros lugares de trabajo y nuestras familias; pero esta dimensión más de lectura y compromiso con los signos de los tiempos en nuestros contextos antes no la unía con la CVX. Esto se nutrió con el análisis crítico y profundo que hicimos de América Latina con Marco Fidel, cuando contrastó nuestros paradigmas con la lectura del neoliberalismo, la realidad política de nuestro continente y el mundo. Desde allí se puso al Jesús histórico en el centro de nuestra vida. Esto me hizo empezar a unir la oración, mi historia personal, existencial, de compromiso político, y el profundizar en el conocimiento  y fundamentación teológica. Y me encantó lo que se estuve trabajando estos últimos días, de que todos somos teólogos, de que la teología se construye desde la experiencia de Dios de cada uno, cosa que sólo es posible en comunidad: reafirmación de mi decisión libre de reintegrarme a la Iglesia, porque sólo en la comunidad es donde Jesús se hace presente. 

4. Tema central sobre el que han versado las actividades del día.
R/ El eje de hoy fueron los Ejercicios Espirituales. A propósito de una lectura que nos presentó el padre Iván Restrepo S.J., comentábamos cómo el encuentro con Dios es igual al sacramento de la eucaristía. Este Jesús te interpela a fondo, te da la esperanza y la fortaleza para poder continuar. Lo visto fue para mí como un repaso de los que son los Ejercicios Espirituales y una oportunidad para clarificar, ordenar un poco más lo que a ellos se refiere, y su mayor significado quizás es entender que esta experiencia sólo se solidifica y se hace permanente si tenemos el encuentro íntimo con Dios que nos propone Ignacio, en ese reconocimiento del habitar de Jesús en nosotros mismos, como centro de la vida, desde la máxima interioridad, que es la que te da esa fuerza a la que antes yo me refería, cuando decía que en aquella época de mi vida me hizo falta, en tiempos de crisis.

5. Mociones y reflexiones fundamentales que se han hecho presentes en la oración personal y del grupo.
R/ La moción fundamental del grupo en que yo estuve compartiendo fue, por un lado, sobre la palabra ‘reflectir’, como esta vuelta continua, este proceso de ir viviendo a Jesús y volverlo a vivir, porque frecuentemente nos separamos de él: aquello de ir rumiando a Jesús, su vida, su enseñanza. Volvimos a cómo nuestra espiritualidad está centrada en ello. El padre señaló cinco columnas centrales en el método de los Ejercicios, y en medio está la experiencia de contemplación del Jesús histórico, humano, a cuyo encuentro queremos ir; empaparnos, dejarnos ser, dejarnos llevar. Algo muy exigente, muy difícil, una oración que nunca va a acabar. La contemplación para mi es central en la vida, porque es el encuentro vivo con Dios, que pienso que es lo que te da la fuerza para no desfallecer frente a aquellas pruebas que a veces vienen de fuera, pero otras tantas vienen más de nosotros mismos, como se planteó: frente a nuestras seguridades, nuestros engaños. Ese encuentro con él es el que te transforma y da la fortaleza. Otra moción muy importante que me llevo a mi país es el deseo de trabajar en el tema de la teología de género, que aquí tanto me interpeló, contrastándolo con las realidades de exclusión. Es una vía de reflexión en la que quiero seguir profundizando.  

enero 20, 2011

MAGIS IV: RELATO DE UNA EXPERIENCIA DÍA 9


Realizada por María Consuelo Escobar H., enviada por la CVX Colombia 
Casa de Espiritualidad Pedro Legaria
Bogotá, 19 de enero de 2011

Guatemala presentó a la comunidad de Magistas una exposición ejemplar de su historia, cultura y sensibilidad, y, junto con Venezuela, acompañó el ejercicio de oración que puso en manos de nuestra Madre María, los frutos recibidos durante la experiencia, que los participantes se han dado a la tarea, en el compromiso personal y comunitario, de comenzar a articular en el transcurso de los últimos días, con los desafíos propios de la extensión del programa. La jornada del día noveno comenzó entonces con el traslado de los Magistas  a la Pontificia Universidad Javeriana, escenario para la presentación y el compartir, con el equipo de Amparo Novoa, Socorro Vivas y el Padre Luis Felipe Navarrete S.J., la temática de cómo abordar una antropología teológica en clave cristiana. Con ello el grupo tuvo un vistazo a la vida universitaria, a partir de un paseo por el campus, la visita a la librería y la compañía de algunos miembros de la CVX Bogotá que laboran en la universidad. 

La reseña que presentamos en seguida nos brinda algunos elementos de la vida cevequiana de Rubén Tang, participante de la CVX Perú, y nos relata cómo tuvo lugar el camino allí recorrido. 

RESEÑA DESDE LA MIRADA DE RUBÉN TANG, CVX PERÚ

1. Presentación como participante en el Magis IV: 
R/ Mi nombre es Rubén Tang, soy de Lima Perú. Soy director de un instituto que promueve la enseñanza de la lengua y la cultura china y abogado de profesión. Participo en la Comunidad de vida cristiana desde 1999, a partir de la experiencia de un amigo que me invitó a vivir la Espiritualidad Ignaciana. En realidad siempre tuve admiración por los jesuitas, por su espiritualidad, por su trabajo pastoral y misionero en la Universidad, y en ese espíritu es que yo entré a una comunidad. Yo pertenezco al núcleo –un conjunto de comunidades- que se llama San Pedro y está ubicado en el centro histórico de Lima. Éste tiene tres comunidades, yo pertenezco a una que se llama unum sit, expresión latina que significa ‘que seamos uno’. Nuestra comunidad involucra personas de diferentes profesiones y ocupaciones. Unum tuvo un periodo de paréntesis en mi vida porque yo viví en Taiwan, China, 3 años, 4 en Shangai, y al regresar al Perú me reintegré a mi comunidad. La motivación de participar en el Magis es para mí muy personal, porque refuerza mi visión de fe, mi compromiso con la Iglesia, y en segundo lugar es importante porque nuestro núcleo requiere de mucho trabajo en estos temas de formación a nivel teológico, que le puedan dar una fuerza que se replique a las comunidades, y en éstas a las personas con las cuales trabajan. Por eso me siento muy comprometido en representar a mi núcleo, porque es la primera vez que una persona de San Pedro viene al Magis. Quiero recoger la mayor cantidad de experiencias, de conocimientos, y luego buscar la manera, con los otros miembros de otras CVX que han venido al Magis, de organizarnos para ser multiplicadores en todos los núcleos que tiene el Perú.

2. Impresiones sobre Colombia, la bienvenida y el encuentro con los participantes de los distintos países.
R/ Para mí ha sido una experiencia muy rica encontrar gran generosidad en los colombianos, al recibirme en el aeropuerto, acogerme en alguna de sus casas sin haberme conocido, que para mí significa gran disponibilidad y ayuda a aquellas personas que lo necesitábamos. Me he sentido muy cómodo en Bogotá, me suena muy familiar a Lima, a pesar de sus diferencias; la gente es muy amable y generosa, y encontrarme con experiencias de otros países ha contribuido también a reforzar la convicción de que el trabajo misionero es de todos. Si bien tenemos visiones diferentes de la Iglesia, compartimos un objetivo común enmarcado en la Espiritualidad Ignaciana: trabajar, dar lo mejor de nosotros, a efectos de poder difundir y trabajar para aquello a que Dios nos llama en un momento determinado. Particularmente, a veces me sentía un poco desubicado, porque yo vengo de un mundo entre empresarial y académico, y veía que la mayoría de personas del Magis son de las Ciencias Sociales, psicólogos, profesores… Mi mundo es distinto quizás, pero a pesar de ello me siento enmarcado en una misión común, y llamado a trabajar desde aquello en lo cual lo me encuentro actualmente para contribuir a mejorar de alguna manera las estructuras y la calidad de vida de mi pueblo, el pueblo peruano. Quizás solamente puede ser una partecita en Lima, pero yo lo he entiendo, en la visión de San Ignacio, como ‘estar en aquello donde se está’. Quizás no podría estar trabajando en una barriada u otro sitio, pero lo enmarco de acuerdo con lo que la voluntad de Dios me está diciendo, y siento que a pesar de que mi trabajo en la universidad parece quizás un poco lejano de los intereses de la Iglesia, y quizás ocurre también en mi labor como abogado, vinculado a asuntos de comercio exterior, de inversiones y ese tipo de cosas, sin embargo, al pasar los días me he ido involucrando. 

3. Aspectos que destacar de la experiencia. 
R/ Con el transcurso de todas las sesiones de trabajo creo en la misión a que Dios me ha llamado, y que en ella tengo que hacer los máximos esfuerzos para contribuir de alguna manera al desarrollo social, que es tan problemático en nuestros pueblos. Parece no muy palpable en este campo, pero desde lo visto desde el punto de vista académico creo que puedo hacer un aporte significativo. Una cosa que me ha impactado muchísimo es el conocimiento profundo, teológico, pero enmarcado en un trabajo social permanente. Para hablar de realidad de un país hay que saber cómo estudiarlo, analizarlo y evaluarlo, y creo que el Magis me ha dado herramientas no sólo para ello, sino también sobre cómo transformarla, a la luz de lo que en Dios se está generando. Y por eso hay una formación teológica y cristológica; ésta a mí me ha servido muchísimo para iluminar mi trabajo misionero, de cómo enfrentar la realidad de una forma más ordenada. A veces uno lee cosas de teología, de espiritualidad, de aquí para acá, pero el Magis me ha permitido sistematizar un poco mejor eso que yo tenía disperso, en una estructura que me permita desarrollar una estrategia de trabajo en la misión con mi comunidad y en mi trabajo particular en el mundo en el cual estoy, sobre todo frente al futuro, que se va discerniendo y encontrando a través de los Ejercicios y de la oración. En ello el Magis ha sido una herramienta importantísima para mí.

4. Tema central sobre el que han versado las actividades del día.
R/ Hoy hemos terminado la visión de cómo asumir una verdadera teológica, en cuanto a su estudio, desmitificando ciertos temas que anteriormente no habían sido vistos desde otra perspectiva, reflexionando sobre ciertos problemas de la existencia humana, de su sentido, y algunos relacionados con el bien y el mal. Son esas preguntas que uno, por la vista muy rápida que tiene, no atina mucho a cuestionarse de manera muy profunda. Yo diría que este día me ha permitido ver cómo articular aquello de que somos seres humanos, y tanto el bien como el mal que podemos dar sale de dentro de nosotros, y de nuestra boca. También el día de hoy hemos tenido una experiencia bonita al escuchar los testimonios de vida sobre cómo, de alguna manera, ha impactado en ella la teología. Yo no tomé la palabra, pero me cuestionaba mentalmente, y creo que también ello me interpela a revisar cómo en el futuro tendré que abordar un conocimiento, no puramente racional, sino experiencial, profundo, de la teología, para hacerla expresión de lo que es el llamado de Dios. Y los testimonios que hemos escuchado son valientes, cuestionadores, partiendo de la sensibilidad frente a los problemas sociales, frente a las injusticias, de mucho compromiso y de muchas esperanzas. Esto me ha ayudado a reforzar que hay que abordar los problemas de manera inteligente y activa. No caer en el facilismo, sino que Dios nos reclama una acción intensa, permanente, pero en la base de cierta formación. Recogiendo los testimonios muy sencillos, de experiencias vivas, puedo sentir también que a veces, como se dijo aquí, los conocimientos académicos no pueden conducir por sí solos absolutamente a nada, sino que tienen que estar atravesados por una experiencia viva de trabajo con la comunidad, con el otro. De otra manera no podríamos hablar de un trabajo de Iglesia. Las exposiciones de hoy, propuestas por el padre Luis Felipe, Amparo y Socorro, han sido muy interesantes por su carácter de apertura, y porque más que respuestas, son preguntas sobre lo que es el estudio de la teología. Ese conocimiento del ser humano se ha visto con pincelazos que nos suscitaron elementos para continuar: los fundamentos del ser humano, su finalidad, su inserción en la realidad, son capitales a la hora de abordar seriamente el estudio de una sociedad y el trabajo que hacemos dentro de la Espiritualidad CVX. Se han dado muchas pistas para ubicar y estudiar al ser humano, no sólo a nivel comunitario, sino en principio desde sí mismo como persona: encontrar el ser para el cual uno está hecho, y desde allí ser un ser trascendente, en función de la comunidad. Exposiciones ricas en contenido, aunque el tiempo se ha quedado corto, en darnos aquellos puntos esenciales desde los cuales partir para estudiar una antropología teológica católica, y darnos algunos derroteros por dónde ir al abordar estos problemas y entender que pueden abordarse desde diferentes posiciones, y que cada uno al estudiar tendrá que asumir una, siempre y cuando esté dentro de lo que la Iglesia espera de nosotros. Se han formulado preguntas interpeladoras, reveladoras, sobre todo por el padre Luis Felipe, con su modo complejo de exposición. Socorro nos ofreció una descripción de todos los problemas esenciales que tiene el ser humano, y cómo asumirlos en una estructura de trabajo personal, que tenga luego un impacto en la comunidad.    

5. Mociones y reflexiones fundamentales que se han hecho presentes en la oración personal y del grupo.
R/ Compromiso, porque me siento muy llamado a trabajar por la CVX Nacional en el Perú. Alegría y agradecimiento al Señor por haberme permitido el espacio de estas casi dos semanas en Colombia, cosa que para mí parecía imposible por la labor que yo tengo diariamente en el Perú. Siento mucha gratitud por ese regalo que Él me ha permitido. Yo venía con una expectativa más académica que espiritual, pero creo que ha sido más espiritual que académica la experiencia, porque quizás trabajar en el medio académico es para mí mucho más natural; pero trabajar en la parte personal,  espiritual, y sobre todo dentro de una reflexión que me llama a cultivar mi CVX me da una responsabilidad muy grande, de poder transmitir todo lo que pueda captar a lo largo de estos días, trabajar intensamente por llevar lo aprendido a mis amigos de la CVX en Lima, que me están esperando. Y por otro lado también quiero expresar un agradecimiento muy grande a Colombia por la gran organización, al equipo que ha trabajado en este Magis IV; por la gran responsabilidad, la dedicación, los pequeños detalles que animan a sentir que somos una sola Iglesia. Para el trabajo que tenemos en cada uno de nuestros países, en América Latina y en el mundo en general, se necesitan personas como ustedes.

MAGIS IV: RELATO DE UNA EXPERIENCIA DÍA 8


Realizada por María Consuelo Escobar H., enviada por la CVX Colombia 
Casa de Espiritualidad Pedro Legaria
Bogotá, 18 de enero de 2011

La riqueza en medio de la diversidad fue protagonista la noche del séptimo día, a propósito de las generosas presentaciones de las delegaciones de Ecuador y Venezuela, que vistieron de música y colorido la fiesta. Entre tanto, comenzó a gestarse el clímax de esta experiencia.  Al clamor de nuestro Jorge Celedón, que canta a esta vida bonita, Colombia ofreció la oración de la mañana, y con ella el Evangelio que ayer se hizo exhortación a la palabra y a la misión a través de las enseñanzas de Alfredo Noratto, continuó encarnándose en la lectura del nuevo día: ocasión maravillosa para celebrar la creación como acontecimiento siempre generativo y amoroso de Dios, en el que subyace su excepcional lenguaje. 

Myriam Benegas, participante de la CVX Paraguay, nos relata con amplitud el modo como se tejen estas claves, y se constituye el reto de comenzar a recoger las reflexiones fundantes. 

RESEÑA DESDE LA MIRADA DE MYRIAM BENEGAS, CVX PARAGUAY

1. Presentación como participante en el Magis IV: 
R/ Agradezco a la organización esta invitación; siempre es providencial, siempre hay algo que Dios nos quiere decir al llamarnos para algo, yo lo siento así. Soy Myriam Benegas, soy de Paraguay, estoy casada con Julio Maidana, tengo dos hijos: Fernando y Javier, de 17 y 12 años respectivamente. Tengo una formación de años en la Espiritualidad Ignaciana: vengo de una parroquia en donde los jesuitas estuvieron trabajando, entonces desde muy niña crecí con sacerdotes que nos ayudaron a crecer en la fe, con una profundidad y una mirada que sepa tener en cuenta lo que hacía San Ignacio: atender a los más pobres y crecer en contemplación, en distintos tipos de oración. Eso ha acompañado toda mi vida. En la época de universidad estuve en un grupo que se llamaba cristianos en búsqueda; la CVX apenas se iniciaba entonces en el Paraguay, pero fue un grupo que marcó mucho mi vida: trabajamos con los pobres en barrios marginales de Paraguay, y con esta doble perspectiva: el crecimiento en la oración y en el contraste entre la realidad de los pobres y lo que Dios quiere de ellos y con ellos, lo que quiere hacer con ellos. Estar con ellos en proyectos de inserción te da una mirada muy diferente de lo que quieres hacer. Soy arquitecta pero me dedico a la docencia, y estuve 4 años trabajando como directora en el colegio Cristo Rey de Asunción, que es un colegio jesuita. Allí tuve la oportunidad de dar de lo mucho que me habían dado. Siento que lo que cada uno de los jesuitas fueron plantando en mi vida lo fui poniendo al servicio, en esa dinámica. La espiritualidad es muy fuerte dentro de mí, dirige mis acciones, y también mis hijos y mi marido la viven. A partir de eso mi marido y yo nos planteamos pertenecer a una Comunidad de vida cristiana. Mi comunidad se llama Ñemity, que en guaraní significa cultivar. El nombre de muchas de nuestras comunidades en Paraguay en guaraní, lo que les da un significado muy profundo. Somos una comunidad de cuatro parejas, una persona que estaba becada en la China salió, pero nosotros la consideramos como un miembro fraterno. Nuestra comunidad tiene una peculiaridad muy grande, y es que cuando nos reunimos nuestros hijos están con nosotros. Tenemos hijos que son casi de la misma edad, unos ya son de 17, unos de 11-12 y otros un poco más pequeños. Ellos se sienten CVX, son los que dicen cuándo y cómo tenemos que ir a la reunión. El encuentro para ellos es grande; es más, hay niños entre ellos que, cuando les invitamos a ir a otros grupos, dicen ‘¿para qué?, si ya somos CVX’. Entonces lo que vamos viendo es que el ver el oír, el modelar lo que nosotros vamos viviendo en comunidad de parejas se lo van tomando nuestros hijos. En esta comunidad están miembros del CEN, como es el caso del presidente, otros son guías de otras comunidades, algunos son acompañantes de Ejercicios Espirituales, con mi marido apoyábamos una obra con un colegio de Guarambaré, que es un pueblo en Paraguay; entonces dentro de lo que cada uno profesionalmente puede estamos dando y sirviendo, pero quiero puntualizar el hecho de que hace dos años nosotros hicimos un retiro en donde nos dimos cuenta de que cada uno tenía un apostolado individual, pero no lo sentíamos comunitario. Entonces fue como un soplo del Espíritu que nos abrió a esta dimensión comunitaria, a la necesidad de compartir el apostolado que estábamos viviendo. Cada uno estaba contento porque participaba de la reunión del grupo y hacía su apostolado, pero llegó un momento en que parecía no tener un sentido de envío. 

En esta misma época también para la CVX Paraguay en conjunto se sintió esa necesidad de tener un apostolado común, y se dio un apoyo al servicio de voluntariado social en el Bañado Sur de Asunción. Nuestra comunidad participó muy entusiasta con nuestros hijos. Fue una sensación de un apoyo al sentirnos comunidad grande y decir que cuando nos lo proponemos, todos juntos podemos hacerlo. A partir de ello comunitariamente estamos planeando nuestro año 2011. Tenemos 8 comunidades y dos precomunidades en Asunción, y también algunas en Encarnación y en San Ignacio, que están siendo acompañadas. Como Comunidad Regional tuvimos la Asamblea Local de Asunción, y allí nació la moción de tener la necesidad de sea acompañados por un Asesor Regional. Estamos proponiendo nombres y ver si podemos contar con alguno que nos pueda animar y acompañar. Igualmente se ha sentido que precisamos tener como CVX tener mayor visibilidad, que la gente sepa positivamente lo que somos y hacemos, que no somos un grupo encerrado en sí mismo, que trabajamos, que estamos insertos en muchas áreas de trabajo con los pobres. Y en eso estamos a nivel nacional, muy motivados, con el soplo del Espíritu que nos va moviendo para hacer un apostolado común.

Con respecto al Magis, si bien hubiera querido poder contar con un mayor tiempo de preparación del material de trabajo, dispuesto y elaborado con evidente amor y dedicación, pero que infortunadamente en el proceso de enlace recibí un poco tarde –cosa en la que siento que debemos mejorar y crecer para realizar una óptima gestión del programa Magis-, lo he sentido como la venida del Espíritu Santo: que no tenemos una lengua diferente, que a todos se nos está confiriendo la posibilidad de hablar de una experiencia en la que sentimos lo mismo. El encuentro Magis significa eso para mí: un Pentecostés para reavivar la experiencia de Jesús resucitado en cada uno de nosotros, para poder llevarlo a cada una de nuestras comunidades, y desde ahí recrear esa resurrección de Jesús en cada uno de los detalles de nuestra historia cotidiana. 

2. Impresiones sobre Colombia, la bienvenida y el encuentro con los participantes de los distintos países.
R/ Ayer estábamos en la fiesta de presentación de Ecuador y Venezuela, y entre varias personas comentábamos la riqueza de Latinoamérica, los colores, la cultura propia que tenemos, tan variada, tan diversa, y que sentimos que se nos mueve el corazón: sentimos arder dentro nuestro un gozo por lo que cada uno de nuestros países es, y por lo que, como conjunto a nivel de Latinoamérica podemos brindar como fuerza para hacer crecer el Evangelio de Jesús -en la clave de lo que vimos ayer-. El día de la bienvenida yo sentí también eso: una diversidad de dones, talentos, países, y por sobre todo como soy muy ordenada, todo lo que es organización llama mi atención. Me encantó ver tanta organización, todo dispuesto, los pequeños detalles del dormitorio con nuestros nombres… las carpetas, los espacios como están distribuidos, los momentos, y sobre todos los temas: cómo nos van conduciendo hacia esas realidades en las cuales es muy importante formarnos. Ese es el desafío grande que tenemos: seguir formándonos al estilo de San Ignacio, para ser hombres y mujeres dentro del mundo actual. Él nos pide eso, y me gustó mucho algo que había dicho Mauricio López en una de sus presentaciones, de que los miembros de la CVX somos unos inconformes permanentemente con la realidad que se nos presenta: yo siento que somos así, estamos inconformes con la realidad que no es justa, que no es buena para la gente con la que estamos trabajando, y queremos algo mejor, y yo creo que ese inconformismo que tenemos dentro es el que nos tiene que llevar a transformar la vida, a construir el Reino, a abrir posibilidades y oportunidades a otras personas. Yo agradezco también el recibimiento, el que hayan ido al aeropuerto a recogernos, el que nos hayan hospedado en una casa, paseado ese primer día en que llegamos, la cercanía con la gente. Yo compartí con una pareja: Natalia y Daniel; estar en su casa un día y compartir todo lo mismo, desde la Espiritualidad Ignaciana y CVX me parece una belleza: es no sentirse isla, sentir que viviendo donde vivimos se hace posible, sin embargo, compartir una misma fe que se comunica, que se hace presente en todo y en todos.

3. Aspectos que destacar de la experiencia. 
R/ Refiriéndome a lo que es la formación del Magis aquí en Colombia, desde un primer momento sentí que todo lo que se ha hecho ha tenido la intencionalidad de enmarcar la dimensión comunitaria. Hablamos de las diferente realidades de Latinoamérica, y que todos nuestros países están en crisis, que algunos tienen más y otros menos, que hay un mundo fracturado, que así mismo lo veía San Ignacio, pero hemos visto que la respuesta pasa, de toda esta situación de crisis, a una manera de vivir comunitariamente los valores de Jesús para hacerle frente. También se decía que se hace imperioso recuperar el debate de que debemos mantener nuestra identidad ante esta cultura mundializada que quiere deshacer lo propio, que hay una invitación a tener creatividad desde el sentido evangélico, caminando juntos, y eso me ha impactado en cada uno de los expositores que han estado y dejado toda la riqueza y sabiduría que tienen: un llamado a que lo que estamos aprendiendo aquí se lleve como mensaje de un Dios que se comunica en una comunidad, que tuvo un proyecto que se explicitó comunitariamente en el pueblo de Israel, cuyo proyecto de liberación fue a ese nivel, cuya experiencia de resurrección fue a partir de la comunidad, que es la que comienza ese proceso. Esta invitación la siento confirmada hoy, que estuvimos trabajando con Amparo Novoa el tema de la antropología y la cristología, frente a las experiencias comunitarias, pues a eso estamos llamados, a una atención desde la comunidad a todo lo que hace el proceso de la creación, a todo lo que significa un cuidado personal, familiar, del entorno, del planeta en general. Eso me pareció muy rico también: una visón de una teología ecológica.

4. Tema central sobre el que han versado las actividades del día.
R/ Me parece que el tema de hoy fue muy fuerte poniendo el acento en esto que Amparo Novoa decía, de la teología ecológica. Me llamó la atención porque nosotros solemos ver nuestro actuar en términos micro, y su visión es la de vernos dentro de una realidad macro. Ella hacía una comparación diciéndonos que nosotros generalmente como seres humanos nos creemos el centro del universo, el ombligo del mundo, y lo que nos propuso era mirarnos como una parte del universo, de ese universo en donde lo mínimo que hacemos influye en todo lo que vamos haciendo. Y a veces como que endiosamos al hombre diciendo: ‘todos los adelantos científicos, para bien del hombre y de la mujer…’, y no nos damos cuenta de lo que ello significa en términos de planeta, de universo. Eso fue uno de los puntos que me llamó la atención, y el otro punto fue la necesidad que tenemos de revisar la conexión entre la historia y la naturaleza, hacia dónde creemos que va el futuro de nuestro entorno, hacia dónde quiere ir la humanidad; que nos preguntemos permanentemente con nuestras acciones hacia dónde vamos llevando nuestro mundo, y por sobre todo, lo que no va en fraternidad, en solidaridad; entender que vamos rompiendo, resquebrajando todo lo que hace a la persona, pues decir que el mundo está en crisis es decir que la persona está en crisis, está fracturada, y en tanto eso pase el universo entero se fractura. Ella decía que había que mirar de una manera integral todo, y uno de los puntos es que teníamos que recuperar la espiritualidad de la tierra, porque ella afecta la imagen de Dios, y ese Dios –ella fue muy apasionada en ese tema- no es excluyente. Si miramos la presencia de Dios creador en un Jesús que se hace presente en todo y en todos, Cristo es el cuerpo y la cabeza de la Iglesia, y ello contrasta fuertemente al ver que tenemos jerarquías, que excluimos, que dividimos, que marginamos; esto atenta contra la espiritualidad de la tierra, porque Dios nos llama a ser creativos, inclusivos, a incluir lo femenino por ejemplo. Y por sobre todo se nos hizo un llamado a mirar la creación como un gesto permanente de amor que nos lleva a vivir en plenitud, a apostar, a trabajar por ser hombres y mujeres cada vez más libres, cada vez más comprometidos con nuestro entorno, con lo que queremos hacer, a crear conciencia de todo esto. Mucho acento en esta visión. Cada uno de los expositores ha puesto un acento en algo. Yo creo que en este momento nosotros tenemos para la CVX Latinoamérica un montón de palabras clave, que se hace importante ir recogiendo, para poder llevarlas a nuestras comunidades.

Tuvimos también hoy al padre Luis Felipe Navarrete S.J., con una pedagogía compleja en sus categorías, muy ordenada, rigurosa, que nos maravilló. Lo que más me impactó de lo que presentó fue la idea de que siempre se habla desde un contexto, y allí nos situamos para lo que vamos entendiendo. Nos explicó lo que es la teología: la palabra que Dios pronuncia sobre sí mismo, utilizando un lenguaje propio: el de la creación, el de la relación de amor con la humanidad –el de Yahvé y su pueblo-, una experiencia de fe que se va dando en cada uno de acuerdo con un contexto concreto. Decía que generalmente se hablaba de una antropología cristológica, que no era igual a una antropología cristiana. Que éstas a veces se toman como adjetivos, y que para él eran sustantivos, referidos a un mismo acontecimiento. En ese sentido decía que no teníamos que ver la teología como una disciplina, sino como una manera de Dios de comunicar a la creación entera y a la existencia humana ése, su amor, que se encarna en Jesús, y cómo se expresa éste en los diferentes acontecimientos. Y otro acento: tener experiencias de fe no implica necesariamente tener experiencias de fe cristianas; hay que ser más abiertos e incluyentes, y entender que también hay experiencias de fe no cristianas, que son legítimas.

5. Mociones y reflexiones fundamentales que se han hecho presentes en la oración personal y del grupo.
R/ A mí el final del día me deja un sentimiento de anonadamiento por el actuar de Dios, por la manera en que se manifiesta, por su ser inmenso, que sin embargo a través del Espíritu se hace presente para que lo podamos entender, para que lo podamos vivir en la comunidad, para que desde esa experiencia, desde ese conocimiento, se pueda bajar para hacerse una experiencia que motive y genere cambios en la sociedad en que nos toca actuar. Esa sensación me sobrecoge, como también el mirarnos permanentemente todos, Latinoamérica, en ese sentido de querer acompañar este proceso, de ‘avivar el fuego para encender otros fuegos’, en las palabras de Alberto Hurtado. Cada día, al terminar, miro la manera en que cada uno pone sus talentos y sus dones al servicio de los otros, el modo en que vamos compartiendo la experiencia, incluso a la hora de las comidas. Eso es lo que yo recojo siempre al final del día, como una experiencia que marca, para llevarlo a las comunidades donde nosotros estamos. Porque realmente nos hace bien saber que estamos en lo mismo, y que desde eso mismo podemos encender el fuego, salir adelante, encontrar creativamente soluciones a diferentes dificultades que como Comunidad de vida cristiana estamos encontrando en cada una de nuestras comunidades. Me queda alegría, gozo, gratitud, desafío.